Es una ciudad ubicada en el centro de Túnez, en el corazón de las altas mesetas, entre desiertos de estepa. Tiene una gran importancia debido a las ruinas de una importante ciudad romana convertida más tarde en capital bizantina. También se le conoce con el nombre de Sufétula. Los hallazgos más antiguos de la zona consisten en megalitos y estelas funerarias púnicas. Los árabes abandonaron la ciudad a su suerte y la población se trasladó en su mayoría a la nueva población árabe de Sbeitla y a la nueva capital de Kairouan. Las excavaciones de la ciudad antigua comenzaron a finales del siglo XIX durante el protectorado francés de Túnez. Cabe destacar los templos de Júpiter, Juno y Minerva porque fueron construidos por separado. Los bizantinos aprovecharon las bases de edificios construidos por los romanos para levantar los suyos. Entre otras muchas cosas, se puede observar un baptisterio muy bien conservado.