Nagasaki es una ciudad portuaria con una historia única y profunda, situada en la isla de Kyushu. Conocida internacionalmente por ser una de las dos ciudades afectadas por la bomba atómica en 1945, Nagasaki ha renacido como un símbolo de paz, tolerancia y resiliencia. A lo largo de los siglos, Nagasaki fue uno de los pocos lugares donde Japón mantuvo contacto con el exterior durante su periodo de aislamiento. Esto dejó una huella visible en su arquitectura, gastronomía y cultura, que combina influencias japonesas, chinas y europeas, especialmente portuguesas y holandesas. Entre sus principales atractivos destacan el Parque de la Paz, el Museo de la Bomba Atómica, y la impactante Catedral de Urakami. También se pueden visitar el barrio de Dejima (antigua isla comercial), la Colina Glover con vistas espectaculares de la bahía, y los templos budistas y santuarios repartidos por la ciudad. Por la noche, el mirador del Monte Inasa ofrece una de las vistas nocturnas más bellas de todo Japón. Nagasaki es también famosa por su cocina local, como el champon y el castella, un bizcocho de origen portugués que se ha convertido en símbolo gastronómico de la ciudad.