A 14 km de la ciudad de Salta, se encuentra esta villa veraniega cuya riqueza arquitectónica se debe a la gran variedad de estilos que se conjugan entre sí y con el paisaje natural de las Yungas. El clasicismo europeo y el neocolonial, atestiguan la llegada de inmigrantes que contribuyeron a la identidad de este pueblo. Estilos coloniales, musulmanes e italianizantes se ven a lo largo de las dos avenidas arterias de San Lorenzo, y llegando al final de “La Dávalos” (como la conocen los lugareños), se encuentra la imponente Quebrada de San Lorenzo, coronando el recorrido.
Situada al pie de la cordillera oriental en las yungas (selvas de montaña), es un punto de referencia conocido para iniciar las rutas de senderismo por los espesos bosques de la Reserva Municipal Yungas de San Lorenzo. En verano, los visitantes pueden comer en pizzerías informales, heladerías y asadores tradicionales. El Museo del Automóvil alberga exposiciones de coches clásicos coloridos de la década de 1890 en adelante y el Museo de la Gesta Güemesiana narra la historia del héroe de la independencia local, el general Güemes.