Situada en la isla de Samosir, en el lago Toba, es un pueblo tradicional e histórico, famoso por las “sillas de piedra” usadas en juicios tribales. Además de su valor histórico, Ambarita también ofrece tradiciones locales únicas. El ambiente del pueblo resulta un tanto inquietante, ya que cuenta con casas antiguas y tradicionales. Según los lugareños, el asentamiento lleva allí más de cien años. Lo mejor es que los aldeanos conservan bien su cultura y tradiciones. Esto significa que es poco probable que se adapten a las formas de vida modernas, por lo que los viajeros no encontrarán instalaciones de lujo. Los aldeanos son amables, incluso los turistas extranjeros pueden acercarse a ellos sin problemas. El pueblo de Ambarita cuenta con otra atracción única: el árbol Hariara. Los lugareños lo consideran un árbol sagrado y creen que ya existía antes de la existencia de los asentamientos locales. Debido a su aura mística, los aldeanos acuden al lugar con frecuencia para realizar una especie de ritual. Le piden bienestar y prosperidad. Esta singular tradición atrae la atención de los turistas que exploran Ambarita.