Tsumago es una antigua estación de descanso (shukuba) del histórico camino Nakasendo. Hoy es uno de los pueblos históricos mejor conservados de Japón, restaurado con gran cuidado para recrear la vida tradicional del periodo Edo. Sus calles mantienen una estética auténtica, sin cables ni elementos modernos visibles, lo que permite a los visitantes experimentar un viaje al pasado en un entorno lleno de historia y serenidad.