Es una ciudad marroquí que se encuentra en las montañas del Medio Atlas, donde tiene la residencia de verano el rey de Marruecos. Fue fundada por los franceses en 1929 y desde entonces se ha convertido en uno de los destinos turísticos más populares de Marruecos por su ambiente alpino y su arquitectura. La cuidad es conocida como “La pequeña Suiza” debido a los techos a dos aguas de sus edificios, sus jardines bien cuidados y calles limpias, de hecho, Ifrane está considerada como una de las ciudades más limpias del mundo, según una lista realizada por MBC Times. En invierno, se convierte en un popular destino de esquí gracias a las estaciones cercanas de Mishchliffen, que ofrecen una amplia variedad de pistas de esquí para todos los niveles.