Es una ciudad que se encuentra en la carretera principal que conecta las ciudades de Fez y Meknes con Er-Rachidia. Se ubica en una meseta y está rodeada por el río Moulouya. Dada la altitud a la que se encuentra, es una de las ciudades más templadas de Marruecos. El símbolo de la ciudad es la manzana, cuyo cultivo representa la primera actividad de la región y una de las principales fuentes de trabajo para sus habitantes.