Es una pequeña aldea ubicada en la región de Kédougou, en el sureste de Senegal, habitada principalmente por la etnia Fulani. A parte de su colorido mercado, es un buen punto de partida para subir a la Falaise y visitar la aldea de Dande, entre curiosas formaciones rocosas.
Es el hogar de una de las atracciones turísticas de Senegal, la Reserva Natural Comunitaria de Dindéfelo, donde conviven humanos y chimpancés, y donde se encuentra la Cascada de Dindéfelo, una caída de agua de 115 metros de altura, la de mayor desnivel del Senegal y a la que se puede llegar siguiendo un sendero junto al arroyo en dirección sur.