También conocido como “La capital del café” es un pueblo del estado de Veracruz, situado a 8 kilómetros de la capital, la ciudad de Xalapa.
Fue una población prehispánica de los totonacas, congregados en el siglo XVI en el lugar actual; la población llegó desde un lugar situado a 15 km, conocido con el nombre de Coatepec Viejo. En 1560, los religiosos franciscanos fundaron la primera iglesia en el sitio actual.
Las exploraciones arqueológicas y los hallazgos accidentales revelan que en el lugar donde se localiza el municipio se asentaron poblaciones totonacas, que después pasaron a pertenecer a la Triple Alianza. Durante la colonia, los cronistas conquistadores no hacen mención concreta sobre su paso por Coatepec, pero se sabe que la zona constituyó paso obligatorio en la ruta hacia Tenochtitlán. Su fundación fue en 1702, año en que se materializó la construcción de la Parroquia de San Jerónimo. El Título de Villa le fue otorgado en consideración a los diversos méritos obtenidos por los habitantes de Coatepec, combatiendo al ejército estadounidense del Norte, que invadió a México por el puerto de Veracruz en el año de 1847, en cuya acción destacó el coatepecano Juan Clímaco Rebolledo. Por los méritos que tuvo al defender la soberanía nacional, el gobernador del estado Juan Soto y el congreso veracruzano, concedieron a Coatepec el título de Villa el 25 de octubre de 1848. Posteriormente en 1886 fue elevada a la categoría de ciudad.
Coatepec se destaca por ser una zona productora y comercializadora de café de altura. Entre los datos relevantes de la calidad del café de Coatepec destacan que el estado de Veracruz fue uno de los primeros estados en los que se cultivó la planta del café. La historia cuenta que el café llegó a Coatepec en el año 1808 y que las primeras matas fueron traídas de Cuba y cultivadas en la entonces hacienda de Zimpizahua. Sin embargo, no fue sino hasta las últimas décadas del siglo XIX cuando el café adquirió relevancia como actividad económica. En 1888 el café de Coatepec se había convertido ya en importante cultivo de exportación.
“Los beneficios de café”, como se designa a los grandes galerones industriales dedicados a procesar este grano, constituyen un patrimonio arquitectónico olvidado y a punto de perderse en México. De los muchos que había en Coatepec, Veracruz, sólo quedan tres: Bola de Oro, Roma y La Mata.
En su antiguo casco urbano, en alguna medida aún conservado, se muestra la gran bonanza que vivió la población a partir de las exportaciones del producto a principios del siglo XX, época en la que los precios del café estaban al alza. En su arquitectura tradicional se observan aisladas y soberbias casonas con elegantes portones, algunas de ellas de dos pisos; además de que varias calles muestran una regularidad en su arquitectura caracterizada por altísimos techos de teja, amplios aleros, hermosa balconería forjada y jardines centrales al estilo arábigo.
La ciudad del café lo es además de las orquídeas, no solo por la cantidad de viveros existentes en la ciudad, también por huertas particulares y muestra permanente en el jardín del Parque Hidalgo, la alameda central.