También llamada la “Capilla Sixtina de América”, es una construcción austera en su exterior, pero impresionante en su interior, con una explosión de oro, tallas y pinturas. Estas pinturas son lo más llamativo de la iglesia, siendo los más famosos el par que se halla en la cara interior de la pared de entrada que muestran las 2 vías de la existencia: hacia la izquierda, el camino fácil, que conduce al infierno; hacia la derecha, el difícil, que lleva al paraíso. La mayoría de estos hermosos murales fueron realizados por Riaño.