Es un pueblo bereber situado al sureste del país. Está construido sobre una colina y es un punto muy turístico. El 10 de enero de 2020, el gobierno tunecino propuso a este pueblo para su futura clasificación como Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO. También es famoso por sus tejidos de lana hechos a mano, especialmente el tradicional “bakhnoug”, tejido en telares verticales, luego coloreado y bordado.